El prepago lo cambia todo
Un tratamiento de 90 minutos ocupa una cabina, un terapeuta y el tiempo de preparación. Un cliente que no viene no cuesta una hora: cuesta media jornada, porque ese hueco no se vuelve a vender la noche anterior.
Traxo pide la señal, o el importe completo, en el momento de reservar. Es lo habitual en el bienestar y a nadie le sorprende: el cliente reserva un momento, no una intención. Sus cancelaciones tardías pasan a ser la excepción.
- Señal o prepago íntegro, según el tratamiento
- Condiciones de cancelación aceptadas antes de confirmar
- Hueco liberado a tiempo, ofrecido automáticamente a la lista de espera
