Una cabina, una clienta a la vez
En un centro de estética se cruzan dos recursos: la esteticista y la cabina. Una agenda de papel no ve ni una ni otra: se duplica una cabina, se promete un tratamiento a las 14 h cuando la camilla está ocupada, y hay que llamar para retrasarlo.
Traxo tiene en cuenta las dos cosas. Cada tratamiento requiere una esteticista cualificada y una cabina libre, con el tiempo de limpieza entre dos clientas. Los huecos que se ven online están siempre realmente disponibles.
- Tratamientos ligados a las esteticistas que los realizan
- Cabinas y puestos de manicura gestionados como recursos
- Tiempo de limpieza contado entre dos clientas
