Treinta minutos, no treinta y cinco
Una estación vive de la cadencia: de doce a catorce inspecciones al día por línea. Un hueco perdido no se recupera, y dos clientes que llegan a la vez hacen esperar a todos hasta el mediodía.
La reserva online divide el día en huecos fijos, limitados por línea. El cliente elige, paga, y recibe un recordatorio la víspera. Sus mañanas se llenan de noche, sin una sola llamada.
- Huecos de 20 a 45 minutos según el tipo de vehículo
- Límite por línea y por hora respetado
- Pago al reservar, ausencias casi eliminadas
