El contrato anual mejor que la urgencia
Un cliente que llama cuando la hierba está alta le obliga a encajar un corte urgente entre dos obras. Multiplicado por veinte clientes, es una agenda imposible de sostener y trayectos absurdos.
El contrato anual fija todas las visitas de antemano: la frecuencia de corte según la temporada, las dos podas de seto, el desbroce de verano. El cliente sabe cuándo va usted, y usted sabe qué hace en julio.
- Visitas fijadas para todo el año, con los ritmos de temporada
- Pago mensual repartido en doce meses
- Recordatorio al cliente antes de cada visita
